20 nov 2008

Reflexiones de una tarde gris



Día III

El viento sur trajo la primera lluvia de primavera. Una tormenta tan fuerte que aún ella no pudo esconder de mí, el aroma de los pimpollos a punto de abrirse.
El inconfundible olor a la tierra húmeda se mezcló con el de las rosas y la retama florecida.
La tarde se vistió de ese gris intenso y amenazante, contrastando con el verde de los álamos y el pasto.
Los gorriones y teros buscan refugio en sus nidos; las calles quedan desiertas y yo, en un reparo, escucho llover.

Con los ojos cerrados, frente a ése espectáculo único, lleno de aroma y sonido, me olvido del mundo.
Sólo yo… y mi lluvia de primavera.


* Nota: cuando encuentre el nombre de la autora de la imagen, lo subo. Mis disculpas!.

1 comentario:

jp_bartolomiu dijo...

Andru:
Felicitaciones por el blog. Deberías hacerle un poco de publicidad. Se nota que estás enamorada de tu lugar en el mundo.
Un beso

Lo que últimamente me ha dejado sin palabras

Julio Cortázar... como siempre

Carta...

Todo lo que de vos quisiera
es tan poco en el fondo
porque en el fondo es todo
como un perro que pasa, una colina,
esas cosas de nada, cotidianas,
espiga y cabellera, y dos terrones,
el olor de tu cuerpo,
lo que decís de cualquier cosa,
conmigo o contra mía,
todo eso que es tan poco
yo lo quiero de vos porque te quiero.
Que mires más allá de mi,
que me ames con violenta prescindencia
del mañana, que el grito
de tu entrega se estrelle
en la cara de un jefe de oficina,
y que el placer que juntos inventamos
sea otro signo de libertad.